¿Tu empresa cumple? Las instalaciones que deben pasar revisión con el nuevo RIPCI. Las nuevas exigencias obligan a revisar qué instalaciones están realmente al día.
La actualización del Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI) ha puesto el foco sobre una cuestión que afecta a numerosos negocios, edificios y centros de actividad: saber cuándo corresponde realizar una inspección reglamentaria y qué instalaciones deben someterse a ella. La diferencia entre mantenimiento e inspección sigue generando dudas entre titulares y responsables de establecimientos.
El Real Decreto 513/2017, que regula las instalaciones de protección activa contra incendios, establece las obligaciones relacionadas con equipos, sistemas, instalación, mantenimiento e inspección. A esta regulación se suma la modificación introducida por el Real Decreto 164/2025, que afecta, entre otras cuestiones, al régimen de inspecciones periódicas previsto en el artículo 22.
La regla general establece que, cuando una instalación no esté sometida a una reglamentación específica que determine otro régimen, el titular debe solicitar una inspección periódica al menos cada diez años ante un organismo de control acreditado. Pero esta obligación no afecta por igual a todos los establecimientos y existen excepciones que deben analizarse atendiendo al uso, superficie y características del inmueble.
¿Qué diferencia existe entre mantenimiento e inspección?
Esta es una de las primeras preguntas que debe responder cualquier titular. El mantenimiento consiste en realizar las operaciones periódicas necesarias para conservar los equipos y sistemas en condiciones adecuadas de funcionamiento. La inspección reglamentaria, en cambio, pretende comprobar que las instalaciones cumplen la normativa aplicable.
Por tanto, tener los extintores revisados, disponer de certificados de mantenimiento o contar con un contrato con una empresa mantenedora no significa necesariamente que se haya cumplido la inspección periódica prevista en el artículo 22.
¿Qué instalaciones pueden quedar sometidas a inspección?
La revisión puede alcanzar diferentes sistemas de protección activa contra incendios instalados en un establecimiento. Entre ellos figuran los sistemas de detección y alarma, extintores, BIE, hidrantes, abastecimiento de agua, rociadores, sistemas de extinción mediante agentes gaseosos, agua nebulizada, espuma o polvo, además de otras soluciones contempladas por la normativa.
La comprobación no debe limitarse a un único equipo. Cuando un establecimiento está sujeto a inspección, debe analizarse el conjunto de las instalaciones de protección activa que se encuentren dentro de su ámbito.
¿Una cocina profesional también queda afectada?
La respuesta exige analizar las características concretas del establecimiento. Las cocinas profesionales pueden disponer de instalaciones específicas destinadas a actuar sobre equipos de cocción, campanas, filtros, plénums y conductos de extracción.
¿Qué papel tiene la extinción de incendios en una cocina profesional?
En restaurantes, hoteles, caterings y cocinas colectivas, la protección de los equipos de cocción requiere soluciones adaptadas a los riesgos existentes. Una extincion cocina correctamente diseñada debe responder a las características de los aparatos instalados y a la configuración real de la zona protegida, especialmente cuando existen freidoras, planchas, parrillas u otros equipos que trabajan con temperaturas elevadas.
No obstante, la existencia de este tipo de sistema no determina por sí sola que el establecimiento deba superar una inspección decenal. Para conocer si corresponde, hay que estudiar las condiciones establecidas por el artículo 22 y la normativa específica que pueda resultar aplicable.
¿Qué ocurre con las instalaciones situadas en campanas industriales?
Las cocinas profesionales requieren una atención especial porque el fuego puede afectar a distintos puntos de la instalación de extracción. Una actuación limitada al aparato de cocción puede resultar insuficiente si el diseño no contempla también los elementos situados en la trayectoria de los humos y grasas.
¿Qué deben comprobar las empresas con campanas industriales?
Los equipos de extinción de incendios en campanas industriales deben responder a la configuración para la que fueron diseñados. La ubicación de los difusores, los elementos de detección, las tuberías, el agente extintor y los aparatos protegidos forman parte de un conjunto que debe mantenerse correctamente.
Si posteriormente se sustituye una freidora, se cambia una plancha, se modifica la distribución de los equipos o se amplía la zona de cocción, resulta necesario comprobar que la instalación continúa ofreciendo la cobertura prevista inicialmente.
¿Qué cambia con la nueva redacción del RIPCI?
La modificación normativa ha obligado a prestar especial atención al régimen de inspecciones periódicas. El artículo 22 mantiene como referencia general un plazo mínimo de diez años cuando no exista una reglamentación específica que establezca otro régimen.
¿Qué significa realmente la revisión con el nuevo RIPCI?
La revisión con el nuevo RIPCI no debe interpretarse como una simple comprobación visual de los extintores. Cuando procede una inspección reglamentaria, el organismo de control debe valorar el cumplimiento de la legislación aplicable a las instalaciones de protección activa existentes.
La documentación, el estado de conservación, la correspondencia entre los sistemas instalados y la documentación disponible, las modificaciones realizadas y las condiciones técnicas de los equipos pueden formar parte de las comprobaciones efectuadas durante la inspección.
¿Qué negocios pueden estar exentos de la inspección decenal?
El artículo 22 contempla determinadas excepciones relacionadas con el uso y la superficie construida. Entre ellas se encuentran determinados establecimientos administrativos y docentes con menos de 2.000 m², así como establecimientos comerciales, de pública concurrencia y aparcamientos con menos de 500 m², siempre bajo las condiciones establecidas por la propia norma.
La superficie, sin embargo, no puede analizarse de manera aislada. La existencia de zonas o locales de riesgo especial alto o de zonas de uso almacén puede modificar la aplicación de estas excepciones.
¿Un restaurante de menos de 500 m² está automáticamente exento?
No necesariamente. Un establecimiento de pública concurrencia con una superficie inferior a 500 m² puede encontrarse dentro de una de las excepciones, pero antes hay que comprobar el resto de condiciones establecidas reglamentariamente.
En los restaurantes adquiere especial relevancia la configuración de la cocina, la potencia instalada, los equipos utilizados y la posible clasificación de determinadas zonas como locales de riesgo especial. Por ello, no basta con utilizar los metros cuadrados como único criterio para determinar las obligaciones del titular.
¿Quién debe solicitar la inspección?
La responsabilidad de solicitar la inspección corresponde al titular de la instalación cuando esta resulte exigible. La actuación debe llevarse a cabo mediante un organismo de control acreditado, diferenciándose esta función de las operaciones de mantenimiento que realizan las empresas mantenedoras habilitadas.
Esta distinción es especialmente relevante para los negocios que disponen de múltiples sistemas PCI. Que una empresa mantenedora haya realizado las operaciones correspondientes no significa que haya sustituido la inspección reglamentaria prevista por el artículo 22.
¿Qué documentación conviene tener preparada?
Antes de una inspección resulta recomendable disponer de la documentación relacionada con las instalaciones de protección contra incendios. Pueden ser necesarios el proyecto o memoria técnica, certificados de instalación, documentación de puesta en servicio, registros de mantenimiento, certificados, documentación de modificaciones y antecedentes de inspecciones anteriores.
En las cocinas industriales también resulta útil conservar información sobre el sistema instalado, los elementos protegidos y la distribución de los equipos que existía cuando se diseñó la instalación.
¿Qué ocurre si una empresa modifica sus equipos de cocina?
El cambio de maquinaria puede afectar directamente a un sistema de protección previamente instalado. Una nueva freidora puede tener dimensiones diferentes, una plancha puede ocupar otra posición o una parrilla puede quedar fuera del área originalmente cubierta.
Ante estas modificaciones, debe comprobarse si resulta necesario adaptar la instalación de protección. Mantener los mismos difusores o elementos de detección sin verificar la nueva configuración puede generar una discrepancia entre el sistema instalado y los riesgos existentes.
¿Cómo puede saber una empresa si debe pasar la inspección?
El análisis debe comenzar por identificar el uso del establecimiento, superficie construida, zonas de riesgo especial, áreas de almacenamiento, reglamentación específica aplicable y sistemas de protección instalados. También conviene comprobar la fecha de puesta en servicio, las inspecciones anteriores y las modificaciones realizadas.
En el caso de las cocinas profesionales, la revisión documental y técnica debe incluir además la comprobación de que los sistemas instalados siguen correspondiendo con los aparatos y la distribución existentes.
¿Qué debería revisar el titular antes de que llegue la fecha?
Una comprobación previa puede ayudar a detectar discrepancias antes de la inspección. Conviene verificar que los equipos son accesibles, que cuentan con su señalización correspondiente, que los registros de mantenimiento están actualizados y que la documentación disponible coincide con la instalación existente.
También es recomendable revisar cualquier modificación realizada desde la puesta en servicio. Cambios en la distribución, ampliaciones, sustitución de maquinaria o reformas del establecimiento pueden haber alterado las condiciones originales.
La inspección exige analizar el establecimiento en su conjunto
El nuevo marco reglamentario obliga a mirar más allá de la simple presencia de extintores. Cada titular debe determinar qué obligaciones corresponden a su establecimiento en función de sus características y de la normativa aplicable.
Distinguir entre mantenimiento e inspección, conservar la documentación y comprobar que las instalaciones continúan adaptadas a la realidad del inmueble permite afrontar las obligaciones reglamentarias con mayor claridad. La revisión periódica debe entenderse como una comprobación integral de los sistemas de protección activa que correspondan a cada actividad y no como una actuación limitada a un único equipo.

