«Me veía incapaz»: la declaración ante la Guardia Civil del investigado por el incendio de Las Peñas de Riglos

«Me veía incapaz»: la declaración ante la Guardia Civil del investigado por el incendio de Las Peñas de Riglos. El investigado aseguró que el fuego le causó «mucha impresión» y que esperó a sus compañeros antes de intentar sofocarlo.

La primera declaración de P. A. M. U. ante la Guardia Civil, realizada dos días después del inicio del incendio de Las Peñas de Riglos, aporta detalles sobre los primeros minutos del fuego y sobre la reacción del trabajador que se encontraba en la campa de acopio de materiales. Ante los agentes, reconoció que sintió miedo por la magnitud de las llamas y que inicialmente no se consideró capaz de enfrentarse a ellas por sí solo.

El fuego terminó afectando a más de 14.500 hectáreas y provocó el desalojo de 19 localidades, con alrededor de un millar de vecinos afectados. Además, un cabo de la Unidad Militar de Emergencias falleció durante las labores de extinción. La investigación trata de determinar cómo se originaron las llamas y qué responsabilidad pudo tener el trabajador investigado.

¿Qué explicó el investigado sobre los primeros minutos del fuego?

La declaración sitúa a P. A. M. U. en la zona de las obras de la carretera A-132 cuando comenzaron las llamas. Según manifestó ante la Unidad de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, el fuego se inició detrás de él, en dirección al río y en el talud que descendía hacia una finca agrícola.

Cuando los agentes le preguntaron si había intentado apagarlo inmediatamente, respondió que no. Explicó que el fuego era demasiado grande y que la situación le produjo «mucha impresión». Su versión apunta a que esperó la llegada de otros trabajadores porque se veía incapaz de controlar las llamas sin ayuda.

El investigado también declaró que conocía la existencia de medios de extinción en la campa. Sin embargo, aseguró que no decidió utilizarlos hasta que llegaron sus compañeros, atribuyendo esa demora al miedo que le produjo la dimensión que había alcanzado el fuego en esos primeros instantes.

¿Cuántos equipos se utilizaron para intentar frenar las llamas?

Una vez que llegaron otros trabajadores, la respuesta cambió. P. A. M. U. declaró que comenzó a utilizar los extintores disponibles junto a sus compañeros. Según su relato, entre él y otros dos trabajadores llegaron a consumir tres equipos de extinción, mientras que posteriormente otro compañero utilizó alrededor de siete más.

La intervención no se limitó a quienes trabajaban en la zona. De acuerdo con la declaración, una de las personas descendió por el talud para intentar atacar el fuego desde una posición inferior. Además, un ciudadano que, según describió el investigado, parecía ser bombero se incorporó a las labores y empleó otro equipo para tratar de contener las llamas.

¿Por qué resulta relevante disponer de un extintor 6 kg ABC?

En instalaciones de obra y zonas donde se almacenan materiales, un extintor 6 kg ABC constituye un equipo portátil destinado a intervenir sobre determinados conatos antes de que puedan propagarse. Su capacidad permite disponer de una cantidad considerable de agente extintor manteniendo un formato manejable para una actuación rápida por parte de personal formado.

La utilidad de este tipo de equipo depende, entre otros factores, de que el fuego se encuentre todavía en una fase controlable y de que el trabajador pueda actuar sin exponerse a un peligro grave. En el caso investigado, la declaración pone de relieve precisamente la dificultad que supone enfrentarse a unas llamas que, desde los primeros momentos, fueron percibidas como demasiado grandes para ser controladas por una sola persona.

¿Qué tipo de fuego podían afrontar los medios disponibles?

El extintor abc es un equipo diseñado para intervenir frente a fuegos de determinadas clases, entre ellas los que afectan a materiales sólidos combustibles. La clasificación resulta especialmente relevante cuando en una zona de trabajo existen elementos como madera, plásticos o materiales de rafia, algunos de los cuales fueron mencionados por el investigado al describir la campa.

No obstante, la capacidad de un equipo portátil tiene límites claros. Un extintor está pensado principalmente para una intervención inicial y no para sustituir a los medios profesionales cuando las llamas adquieren una dimensión que supera la capacidad de control de una persona. La propia declaración refleja esa diferencia entre disponer de equipos y poder utilizarlos eficazmente ante un fuego que crece con rapidez.

¿Qué había en la zona donde, según el investigado, comenzó el incendio?

Otra de las cuestiones abordadas por los agentes fue la posible presencia de productos inflamables en el punto de origen. P. A. M. U. negó que hubiera líquidos de ese tipo y explicó que en la zona había bidones con agua y plásticos que posteriormente se habían derretido como consecuencia del fuego.

También mencionó madera destinada a encofrados y sacos de rafia que contenían madera y metales. Estos detalles forman parte de la descripción realizada por el investigado sobre las condiciones existentes en la campa cuando se produjeron las primeras llamas.

La localización exacta del origen constituye una de las piezas relevantes para esclarecer lo ocurrido. Su declaración apunta hacia el talud situado detrás de su posición, en dirección al río y hacia la finca agrícola situada bajo la explanada.

¿Quién avisó al 112?

La comunicación de la emergencia también fue abordada durante el interrogatorio. El investigado afirmó que no fue directamente quien realizó la llamada al 112. Según explicó, entregó su teléfono a otro trabajador, identificado como el topógrafo, y fue este quien realizó el aviso.

Posteriormente, P. A. M. U. señaló que también se puso en contacto con su jefe para comunicarle lo sucedido. Su relato diferencia así entre las primeras actuaciones para intentar contener las llamas y la comunicación de la emergencia a los servicios correspondientes.

Las cámaras, otro elemento de la investigación

La campa disponía de cámaras de videovigilancia, una circunstancia que el propio investigado manifestó conocer. Las grabaciones adquirieron relevancia para reconstruir los instantes iniciales y determinar quién se encontraba en el lugar cuando comenzaron las llamas.

Según la investigación, esas imágenes permitieron situar a P. A. M. U. como la única persona presente en el punto donde se inició el fuego en ese momento. Este elemento forma parte de las diligencias destinadas a establecer las circunstancias exactas en las que se produjo el incendio.

El investigado llegó a ingresar en prisión tras su detención, aunque posteriormente quedó en libertad por decisión de la Audiencia de Huesca. La causa continúa pendiente de esclarecer el origen del fuego y las circunstancias que rodearon sus primeros minutos. Gracias por informarte un día más con nosotros en mundoextintores.es.

¿Qué conclusión aporta su primera declaración?

El testimonio ofrecido ante la Guardia Civil dibuja una secuencia marcada por el desconcierto inicial, la llegada posterior de otros trabajadores y el empleo sucesivo de los medios disponibles para intentar frenar las llamas. P. A. M. U. insistió en que no sabe qué pudo provocar el fuego y señaló como punto de inicio el talud situado detrás de su posición.

La investigación deberá contrastar estas manifestaciones con las grabaciones de videovigilancia, los testimonios recogidos y el resto de las diligencias practicadas para determinar cómo comenzaron las llamas y qué ocurrió durante esos primeros minutos.

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *