Heroica intervención en la A-68: la Policía Foral frena a tiempo un camión que ardía en plena marcha. La rápida actuación de los agentes evita que las llamas alcancen el semirremolque.
La madrugada del lunes 10 de agosto pudo terminar con consecuencias mucho más graves en la A-68. Un camión articulado comenzó a sufrir una situación crítica mientras circulaba por la autovía en sentido sur, después de que dos ruedas del mismo eje del semirremolque reventaran prácticamente al mismo tiempo. La intervención de una patrulla de la Policía Foral permitió detener el vehículo y contener las llamas antes de que el fuego se propagara.
Los hechos se produjeron alrededor de las 01:45 horas, cuando una patrulla del Grupo de Atestados de Tudela circulaba por la A-68. A la altura del kilómetro 90, los agentes detectaron que el vehículo que avanzaba por delante había sufrido el doble reventón. Varias bandas de rodadura quedaron esparcidas sobre la calzada mientras el camión continuaba avanzando con las llantas en contacto con el asfalto.
Una estela de chispas alertó a los agentes
El arrastre de las llantas provocó una intensa sucesión de chispas que hizo evidente la gravedad de la situación. La patrulla activó las señales luminosas y acústicas para ordenar al conductor que detuviera inmediatamente el vehículo.
La maniobra no fue instantánea. El camión tardó en detenerse y finalmente pudo ser interceptado en el punto kilométrico 92,400. Durante esos minutos, los agentes tuvieron que actuar con rapidez para evitar que la situación evolucionara mientras el vehículo seguía desplazándose por una vía de alta capacidad.
De forma paralela, se solicitó el apoyo de una patrulla de Tráfico para retirar los restos de neumático que habían quedado sobre la carretera. La presencia de estos materiales suponía además un riesgo añadido para los demás conductores que circulaban a esas horas.
El fuego comenzó en el eje del remolque
Una vez detenido el camión, los agentes comprobaron que los restos de goma atrapados en el eje habían comenzado a arder. La temperatura alcanzada por las piezas metálicas era extremadamente elevada y las llamas amenazaban con extenderse hacia otras zonas del semirremolque.
En ese momento, los agentes recurrieron a los extintores disponibles para intentar controlar el incendio mientras se esperaba la llegada de los servicios de emergencia. Primero utilizaron el equipo de dotación del vehículo policial y, después, el que llevaba el propio camionero.
La primera intervención permitió reducir las llamas, pero la elevada temperatura de las llantas hizo que el fuego volviera a aparecer. Los dos equipos quedaron completamente agotados y fue necesario solicitar con carácter urgente la presencia de los bomberos.
Un tercer equipo permitió ganar tiempo
La situación exigía mantener el fuego bajo control durante los minutos que todavía faltaban para la llegada de los especialistas. Una patrulla de Tráfico acudió al lugar con un tercer equipo y se incorporó inmediatamente a las labores para evitar que los focos activos recuperaran fuerza.
El extintor 6 kg utilizado en una actuación de estas características puede resultar especialmente útil cuando se necesita contener inicialmente un foco mientras llegan los servicios especializados. En este caso, los agentes emplearon los medios disponibles de forma sucesiva para mantener las llamas localizadas en la zona del eje.
La intervención no permitió dar por extinguido el incendio, pero sí consiguió algo decisivo: impedir que el fuego alcanzara el resto del semirremolque. Cada nuevo brote fue atacado mientras los equipos de emergencia se desplazaban hasta el lugar.
Los bomberos sofocaron finalmente el incendio
La llegada de los bomberos puso el punto final a una intervención que se había prolongado durante varios minutos. Los profesionales refrescaron la zona afectada y trabajaron sobre las partes que todavía conservaban una temperatura elevada, hasta conseguir sofocar definitivamente el fuego.
El riesgo de una reactivación era evidente debido al calor acumulado en las llantas y en los restos de neumático. Por ello, las labores posteriores no se limitaron a apagar las llamas visibles, sino que también estuvieron dirigidas a asegurar la zona afectada.
La actuación de los agentes permitió mantener contenido el incendio hasta que los bomberos pudieron hacerse cargo de la emergencia. La coordinación entre las distintas patrullas resultó determinante para evitar que el fuego se extendiera por la carga y la estructura del vehículo.
La carretera permaneció señalizada durante la intervención
La emergencia también obligó a prestar especial atención al tráfico. Los restos de neumático habían quedado distribuidos por la calzada y el vehículo pesado permanecía detenido en una zona que requería señalización y control.
La patrulla de Atestados abandonó el lugar alrededor de las 03:00 horas, una vez completadas las actuaciones que tenía asignadas. Sin embargo, los efectivos de Tráfico permanecieron en la zona para mantener la señalización hasta que llegó el servicio encargado de la conservación de carreteras.
Durante ese periodo se mantuvo controlado el punto afectado para reducir los riesgos para otros usuarios de la vía. La retirada de los restos y la recuperación de las condiciones normales de circulación quedaron así integradas en la actuación posterior al incendio. Sigue toda la actualidad de este tema en mundoextintores.es.
Una madrugada marcada por una reacción inmediata
El incidente de la A-68 comenzó con un problema mecánico que, en cuestión de minutos, derivó en un incendio localizado en el eje del semirremolque. El doble reventón, el arrastre de las llantas y la aparición de las llamas crearon una situación especialmente delicada para un vehículo pesado que circulaba de madrugada.
La intervención policial permitió detener el camión antes de que el fuego alcanzara mayores dimensiones. El empleo sucesivo de los equipos disponibles mantuvo contenidos los focos hasta que los bomberos pudieron intervenir y completar la extinción.
Tras varias horas de actuación, el incidente quedó finalmente controlado sin que las llamas llegaran a propagarse por todo el semirremolque. La rápida respuesta de los agentes de la Policía Foral y la posterior intervención de los bomberos evitaron que aquel episodio en plena A-68 terminara adquiriendo una dimensión mucho más grave.

