Manual de extintores para instalaciones de seguridad privada y CRA

Manual de extintores para instalaciones de seguridad privada y CRA. Qué debe contemplar una sede de seguridad privada para cumplir con la dotación contra incendios.

Las empresas de seguridad privada y las centrales receptoras de alarmas (CRA) reúnen salas de operadores, equipos electrónicos, archivos, almacenes, grupos electrógenos, cuadros eléctricos y, en algunos casos, armeros y vehículos especiales. Esa variedad hace que la dotación contra incendios no pueda determinarse únicamente por el número de metros cuadrados de la sede.

La referencia parte de una dotación general de extintores de eficacia mínima 21A-113B, con una distancia máxima de 15 metros de recorrido desde cualquier origen de evacuación, además de los equipos que correspondan a los locales considerados de riesgo especial. El cálculo debe realizarse sobre el recorrido real, teniendo en cuenta puertas, esclusas y otras limitaciones físicas de acceso.

1. Comprueba qué normativa corresponde a cada instalación

La actividad de seguridad privada se encuentra regulada por la Ley 5/2014, de Seguridad Privada, mientras que determinados requisitos técnicos de las empresas y centrales de alarmas se desarrollan mediante la Orden INT/314/2011.

Sin embargo, los requisitos específicos de seguridad privada no sustituyen a la normativa general de protección contra incendios. Para determinar la dotación de una sede intervienen principalmente el CTE DB-SI, el RIPCI y, cuando existe un establecimiento industrial, el Reglamento de Seguridad contra Incendios en los Establecimientos Industriales.

El CTE DB-SI establece las condiciones relativas a la seguridad en caso de incendio y contempla tanto la dotación de instalaciones de protección como la clasificación de determinados espacios como locales de riesgo especial. El RIPCI, aprobado mediante el Real Decreto 513/2017, regula las instalaciones de protección contra incendios, entre ellas los extintores portátiles.

Cuando una empresa dispone de talleres o almacenes que entren en el ámbito industrial, también debe comprobarse la aplicación del Real Decreto 164/2025, que sustituyó al anterior Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales.

2. Calcula el recorrido real hasta cada extintor

Para dimensionar la instalación no basta con medir una distancia en línea recta sobre el plano. Debes comprobar el recorrido que realmente tendría que realizar una persona desde cualquier punto hasta alcanzar el equipo.

La referencia general es un máximo de 15 metros de recorrido hasta un extintor de eficacia 21A-113B. En determinados locales de riesgo especial pueden existir condiciones adicionales, por lo que el análisis debe hacerse zona por zona.

En una CRA, esta cuestión adquiere especial relevancia debido a la existencia de la esclusa de acceso al centro de control. Un extintor situado en el pasillo puede encontrarse a pocos metros sobre el plano y, aun así, resultar poco operativo para un operador que necesite atravesar puertas de seguridad para llegar hasta él.

3. Refuerza el centro de control con una dotación interior

La Orden INT/314/2011 contempla para las centrales de alarmas determinados requisitos de seguridad física, entre ellos el sistema de doble puerta blindada con funcionamiento tipo esclusa, el acristalamiento de seguridad y los sistemas de respaldo energético.

La existencia de esta configuración modifica la forma práctica de valorar la ubicación de los medios de extinción. Si el único equipo está fuera de la zona blindada, el operador tendría que abandonar el recinto y atravesar la esclusa para utilizarlo.

Por ese motivo, resulta razonable disponer un extintor dentro de la sala de operadores, además de la dotación que corresponda en el exterior. En las proximidades de racks, grabadores, monitores, fuentes de alimentación y otros equipos electrónicos puede incorporarse CO₂ como complemento.

4. Identifica los locales de riesgo especial

Una sede de seguridad privada puede incluir espacios con condiciones diferentes a las de una oficina convencional. El grupo electrógeno, los cuadros generales, determinados archivos, almacenes o vestuarios pueden quedar incluidos en las categorías de locales de riesgo especial previstas por el CTE DB-SI.

La superficie, el volumen, la carga de fuego y el uso concreto del recinto determinan su clasificación. Por tanto, antes de cerrar la distribución de los extintores conviene revisar cada espacio de forma independiente.

Grupo electrógeno: un espacio que requiere atención específica

Cuando la autonomía energética de una CRA se obtiene mediante un grupo electrógeno ubicado en una sala independiente, ese recinto tiene una consideración específica dentro de la clasificación de locales de riesgo especial.

La dotación debe contemplar un extintor próximo al acceso y los equipos interiores necesarios para respetar el recorrido máximo establecido. Cuando existe combustible, el tipo de agente extintor debe seleccionarse de acuerdo con los riesgos presentes y las características del recinto.

Cuadros eléctricos y equipos de alimentación

Los locales destinados a contadores y cuadros generales de distribución también están contemplados entre los espacios con consideración de riesgo especial bajo en determinados supuestos.

En estas zonas puede establecerse una dotación de polvo ABC junto al acceso y añadir CO₂ como complemento para determinados equipos eléctricos. El objetivo es disponer de un agente adecuado al tipo de fuego y, al mismo tiempo, evitar que el polvo afecte innecesariamente a equipos electrónicos que puedan continuar operativos.

Archivos, contratos y libros-registro

Los archivos pueden crecer progresivamente debido a la documentación que genera la actividad. Contratos, partes de servicio, registros y documentación administrativa pueden convertir un pequeño espacio de almacenamiento en un recinto de mayor volumen.

Los umbrales establecidos por el CTE DB-SI determinan cuándo un archivo adquiere la consideración de local de riesgo especial y qué condiciones adicionales deben aplicarse. Por ello, debes comprobar el volumen real y no únicamente la superficie ocupada por las estanterías.

Vestuarios y almacenes de uniformes

Los vestuarios también pueden quedar incluidos en la clasificación de riesgo especial cuando alcanzan determinados tamaños. Lo mismo ocurre con algunos almacenes, dependiendo de sus características.

La ubicación del extintor debe facilitar un acceso rápido desde la entrada del recinto y respetar la distancia de recorrido que corresponda a la clasificación obtenida.

5. Elige entre polvo ABC y CO₂ según el riesgo

La eficacia 21A-113B exigida para la dotación general puede alcanzarse mediante determinados extintores de polvo ABC, habituales en instalaciones de oficinas y actividades empresariales.

El CO₂ desempeña otra función. Su principal interés dentro de una CRA está relacionado con equipos eléctricos y electrónicos donde un residuo de polvo puede generar problemas adicionales de limpieza o funcionamiento.

Dónde tiene sentido instalar CO₂

En salas de operadores, racks, grabadores, cuadros eléctricos y determinados equipos electrónicos puede plantearse la instalación complementaria de CO₂. Sin embargo, este agente no sustituye automáticamente al extintor de polvo exigido para la dotación general, especialmente porque no proporciona la misma clasificación frente a fuegos de clase A.

La selección final debe guardar relación con el riesgo concreto, las características del recinto y la instalación proyectada.

6. Dimensiona correctamente el CO₂ en una sala cerrada

El tamaño del recinto adquiere especial importancia cuando se utiliza CO₂. Una descarga libera gas que puede acumularse en espacios pequeños y con ventilación limitada.

En una sala de operadores blindada, la presencia de puertas de seguridad y una superficie reducida obliga a valorar la cantidad de agente descargado respecto al volumen disponible. El uso de un extintor de mayor capacidad no debe plantearse únicamente por disponer de más agente.

Después de una descarga de CO₂ en un recinto cerrado, debe abandonarse la zona y garantizarse su ventilación antes de volver a acceder, siguiendo las medidas establecidas para la instalación.

7. Trata las baterías y los sistemas SAI como un riesgo diferenciado

Las CRA necesitan garantizar la continuidad de sus equipos y pueden disponer de sistemas SAI y bancos de baterías. Cuando existen baterías de litio, la evaluación requiere especial atención.

Una batería que entra en fuga térmica puede continuar generando calor incluso después de que las llamas visibles hayan desaparecido. Un extintor portátil puede servir para controlar las llamas del entorno, pero no garantiza detener el proceso interno de una celda dañada.

Por ello, la instalación debe contemplar las medidas específicas que correspondan al sistema de almacenamiento energético, incluida la detección, la sectorización y los procedimientos de actuación previstos en el proyecto.

8. Separa la protección del armero de la intervención sobre la munición

Los espacios destinados a armas y cartuchería tienen requisitos específicos dentro de la normativa de seguridad privada. La presencia de munición introduce un riesgo adicional cuando existe exposición al calor.

La ubicación del extintor debe permitir actuar sobre un conato exterior sin obligar a intervenir dentro del recinto donde se almacenan armas o cartuchos. Si el incendio alcanza ese espacio, la actuación debe quedar en manos de los servicios de emergencia conforme al procedimiento establecido.

La información sobre la ubicación de armeros y cartuchería debe estar disponible para los servicios de emergencia cuando sea necesaria durante una intervención.

9. Diferencia el furgón blindado del vehículo de ronda

Los vehículos destinados al transporte de fondos, valores y objetos valiosos están sujetos a requisitos específicos de detección y extinción de incendios conforme a la normativa de seguridad privada.

Los vehículos de ronda o de servicio de acuda tienen un tratamiento diferente. La obligación específica aplicable a los vehículos de transporte de fondos no se extiende automáticamente a cualquier turismo utilizado por una empresa de seguridad.

En cada caso deben revisarse la actividad desarrollada, las características del vehículo y las obligaciones que resulten aplicables. Cuando se instala un extintor portátil en un vehículo, debe quedar correctamente sujeto y protegido frente a desplazamientos durante la marcha.

10. Mantén separados los calendarios de seguridad privada y protección contra incendios

Los sistemas de seguridad de una CRA disponen de sus propios controles y revisiones. Los extintores siguen, por su parte, las operaciones de mantenimiento previstas en el RIPCI.

La comprobación trimestral contempla aspectos como accesibilidad, señalización y estado aparente. La revisión anual corresponde a una empresa mantenedora habilitada en los términos establecidos por la normativa. Además, el recipiente debe someterse a las operaciones de mantenimiento que correspondan cada cinco años y respetar su vida útil reglamentaria.

La ubicación también importa: los equipos deben mantenerse visibles, accesibles, señalizados y correctamente instalados sobre su soporte.

Qué debes comprobar antes de cerrar la distribución

Antes de dar por terminada la instalación, comprueba el plano completo de la sede y revisa los recorridos reales. Una esclusa, una puerta de acceso restringido o un cambio de distribución pueden alterar la distancia efectiva hasta el extintor.

También debes comprobar que el centro de control dispone de una solución interior adecuada, que los locales de riesgo especial cuentan con su dotación específica y que los equipos de CO₂ se han dimensionado teniendo en cuenta el volumen de las salas.

En la adquisición del equipamiento, comprar extintor no debe plantearse únicamente por capacidad o precio. La eficacia, el agente, la certificación, la ubicación prevista y la compatibilidad con el riesgo determinan si el equipo encaja realmente en la instalación.

La dotación debe adaptarse a cada sede

Los extintores para instalaciones de seguridad privada y CRA no responden a una única configuración válida para todas las empresas. Una delegación administrativa, una central receptora con sala blindada, un almacén de material y una empresa con grupo electrógeno pueden presentar necesidades muy diferentes.

La distribución definitiva debe apoyarse en el proyecto, las características del edificio, los locales existentes y la normativa vigente en el momento de tramitar la actividad.

Qué revisar antes de adquirir varios equipos

Cuando una empresa necesita renovar o ampliar toda la dotación, comprar extintores requiere previamente conocer cuántos equipos corresponden a cada zona y qué agente necesita cada riesgo. Un pedido uniforme para toda la sede puede dejar sin cubrir determinadas necesidades específicas.

La planificación debe diferenciar entre la dotación general de polvo ABC y los equipos complementarios destinados a cuadros, racks, grabadores u otros componentes electrónicos.

Una instalación adaptada a la actividad de cada sede

La configuración de una empresa de seguridad privada o una CRA determina las necesidades concretas de protección contra incendios. Sala de operadores, grupo electrógeno, cuadros eléctricos, archivos, almacenes y sistemas de respaldo presentan características diferentes y deben valorarse de forma independiente. Una distribución correctamente dimensionada permite mantener los equipos accesibles, respetar los recorridos establecidos y adaptar cada solución a los riesgos existentes en la instalación.

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