Los primeros testigos del incendio de Las Peñas de Riglos declaran que fue imposible sofocar las llamas

Los primeros testigos del incendio de Las Peñas de Riglos declaran que fue imposible sofocar las llamas. Los trabajadores que llegaron primero relatan la rapidez con la que el fuego se extendió desde el talud hacia el campo.

Los primeros trabajadores que acudieron a la zona de las obras de la A-132 al detectar humo se encontraron con una situación que cambió en cuestión de minutos. Lo que inicialmente parecía un foco de pequeñas dimensiones terminó extendiéndose con rapidez hacia la vegetación y el terreno situado junto a la carretera.

Los dos compañeros de trabajo del principal investigado acudieron hasta la campa después de divisar el humo desde la carretera. Según sus declaraciones ante los agentes de la Unidad de Protección de la Naturaleza (Uprona) de la Guardia Civil de Huesca, ambos se dirigieron directamente hacia los contenedores para intentar contener las llamas.

Una primera intervención que no consigue detener el fuego

Uno de los testigos explica que, al llegar, la línea de fuego tenía aproximadamente 10 metros. La apariencia inicial del foco hizo pensar que todavía podía ser controlado, pero la situación cambió rápidamente. El trabajador asegura que fue imposible apagar las llamas pese a haber utilizado alrededor de seis extintores.

La evolución del fuego obligó a los trabajadores a alejarse cuando comprobaron que las llamas habían alcanzado los arbustos y comenzaban a avanzar hacia el terreno situado en la parte inferior. La declaración refleja la sensación de pérdida de control que experimentaron quienes trataron de intervenir durante los primeros instantes.

El viento acelera la expansión hacia el campo

Los dos testigos sitúan el inicio del fuego en la parte superior del talud. Según sus declaraciones, las condiciones de viento favorecieron que las llamas avanzaran en dirección al campo recién segado, el río y la carretera.

El relato describe una propagación especialmente rápida. En pocos minutos, el fuego dejó atrás el punto donde había comenzado y alcanzó otras zonas del monte, dificultando todavía más cualquier intento de actuación directa por parte de los trabajadores que se encontraban en la campa.

El principal investigado se encontraba en la zona

Cuando los dos trabajadores llegaron al lugar, señalan que solo se encontraba allí P. A. M. U., el joven colombiano que figura como principal investigado. Uno de los testigos recuerda que estaba nervioso y realizaba gestos con las manos mientras se encontraba junto al fuego.

Según esa declaración, el joven también trataba de actuar sobre las llamas. El trabajador afirma que le indicó, junto a un topógrafo, que avisaran al 112 porque el fuego estaba avanzando. El investigado habría manifestado que ya había intentado contactar con los servicios de emergencia.

Poco después comenzaron a llegar otros compañeros y personas que se encontraban en las proximidades. La llegada de más trabajadores permitió que se sumaran nuevos medios para intentar frenar el avance de las llamas.

El testimonio sobre los primeros minutos

El segundo trabajador declaró que, a su juicio, el investigado pudo percatarse del fuego prácticamente al mismo tiempo que ellos. Su relato apunta a que lo vio desplazándose por la zona y buscando diferentes objetos cuando se produjo la primera reacción ante las llamas.

El otro testigo coincide en señalar que, cuando llegaron, el joven les hacía gestos con la mano y llevaba un extintor. Este tipo de equipo puede resultar clave para actuar a tiempo ante un fuego cuando las condiciones permiten una intervención segura, aunque los propios testimonios de este caso describen que las llamas crecieron con demasiada rapidez para conseguir controlarlas.

Los testigos niegan que hubiera líquidos inflamables

Durante su comparecencia ante la Uprona, los dos trabajadores también fueron preguntados por los materiales que había en la campa y por la posible presencia de líquidos inflamables. Ambos descartaron que hubiera algún producto de esas características en el punto donde se inició el fuego.

En sus declaraciones mencionaron bidones con agua, plásticos, tubos de grandes dimensiones, maderas utilizadas para encofrar y sacos de rafia con madera. También explicaron que algunos de los plásticos se habían derretido como consecuencia de las altas temperaturas alcanzadas en la zona.

Una mañana de trabajo antes de detectar el humo

Los trabajadores habían comenzado su jornada alrededor de las 7.00 horas del 10 de agosto. Sus tareas consistían en reponer materiales y colocar balizas a lo largo de la A-132.

Durante la mañana pasaron varias veces por la campa. Según su testimonio, realizaron aproximadamente cuatro visitas para recoger paquetes de palos, fluorescentes y retirar basura o materiales depositados en los contenedores de la explanada. También señalaron que habían recogido gasóleo destinado a un vehículo situado en otro punto. Sigue leyendo más investigaciones en mundoextintores.es.

La investigación mantiene el foco sobre el origen del incendio

Las declaraciones aportadas ante la Guardia Civil forman parte de las diligencias destinadas a esclarecer cómo comenzó el fuego y qué ocurrió durante los primeros minutos. El relato de los trabajadores permite reconstruir la secuencia inicial desde la llegada de los primeros testigos hasta el momento en que el avance de las llamas hizo imposible continuar con el intento de sofocación.

El incendio de Las Peñas de Riglos provocó la quema de más de 14.500 hectáreas en la provincia de Huesca durante el mes de agosto. La investigación judicial continúa recopilando testimonios y otros elementos para determinar las circunstancias que rodearon el origen y la posterior propagación del fuego.

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *