Extractor F400 en cocinas: Todo sobre la normativa y su obligatoriedad. ¿Vas a cambiar el motor de tu campana? Antes de comprar, comprueba qué exige la normativa.
Quieres renovar la campana extractora de tu bar o restaurante y, cuando empiezas a mirar motores, aparece una sigla que puede cambiar bastante el presupuesto: F400. ¿De verdad necesitas uno de estos equipos o puedes instalar un ventilador convencional? La respuesta no depende del tamaño de la campana ni de cuánto cocines cada día, sino de un dato mucho más concreto: la potencia instalada de los aparatos de cocción.
Equivocarte en esta elección puede salir caro. Comprar un motor que no cumple las condiciones exigidas para tu establecimiento puede ocasionar problemas durante la tramitación de una licencia, una inspección técnica o una reforma. Además, cuando se produce un incendio, disponer de un equipo preparado para soportar temperaturas elevadas marca una diferencia en la evacuación de los humos.
No todas las cocinas profesionales necesitan un extractor F400, pero hay determinados límites que conviene conocer antes de encargar cualquier motor.
El significado de las siglas F400 90 y por qué importa
Un extractor F400 90 está diseñado y ensayado para continuar funcionando durante 90 minutos a una temperatura de 400 °C. Esta clasificación responde a los requisitos establecidos en la norma UNE-EN 12101-3, relativa a los equipos mecánicos de extracción de humo y calor.
Para entender qué estás comprando, basta con desglosar su denominación:
- F: identifica un ventilador destinado a la extracción de humos en condiciones de incendio.
- 400: indica la temperatura de los gases durante el ensayo, expresada en grados centígrados.
- 90: señala el tiempo que debe mantener su funcionamiento a esa temperatura, en minutos.
La diferencia respecto a un motor convencional es considerable. Los extractores habituales de campana trabajan con aire a temperaturas normales de cocina y muchos modelos están diseñados para soportar aproximadamente entre 50 y 60 °C. Si el fuego alcanza el sistema de extracción, un equipo que no esté preparado puede dejar de funcionar.
Los modelos F400 incorporan soluciones constructivas específicas para soportar esas condiciones, como motores protegidos frente al calor, aislamientos adecuados y componentes preparados para mantener su funcionamiento durante el tiempo establecido.
El límite de los 20 kW: cuándo entra en juego el Código Técnico
El Código Técnico de la Edificación, a través de su Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (DB-SI), establece diferentes exigencias según la potencia instalada en la cocina.
Cuando se superan los 20 kW, la cocina pasa a clasificarse como local de riesgo especial. A partir de ese umbral, el sistema de extracción debe cumplir unas condiciones específicas, entre ellas disponer de un ventilador F400 90.
La clasificación se distribuye de la siguiente manera:
| Potencia instalada | Clasificación | Extractor F400 90 |
| Hasta 20 kW | No es local de riesgo especial por este criterio | No exigido por este criterio |
| Más de 20 hasta 30 kW | Riesgo especial bajo | Sí |
| Más de 30 hasta 50 kW | Riesgo especial medio | Sí |
| Más de 50 kW | Riesgo especial alto | Sí |
Pero el ventilador no es el único elemento que debes revisar. Cuando una cocina se considera local de riesgo especial, el DB-SI también establece condiciones para las campanas, los conductos y los filtros.
Entre las principales exigencias figuran:
- Campanas: deben mantener una separación mínima de 50 centímetros respecto a materiales que no sean de clase A1.
- Conductos: tienen que ser independientes y exclusivos para la extracción de la cocina.
- Registros de limpieza: deben colocarse en los cambios de dirección superiores a 30 grados y cada tres metros de tramo horizontal.
- Resistencia al fuego: los conductos deben cumplir la clasificación EI 30 en los recorridos y situaciones contemplados por el DB-SI.
- Compuertas cortafuegos: no se permite instalarlas dentro de los conductos de extracción de estas cocinas.
- Filtros: deben ser desmontables, estar inclinados más de 45 grados y disponer de una bandeja para recoger la grasa.
También hay distancias mínimas entre los filtros y los focos de calor: 1,20 metros en parrillas y fuegos de gas, y 50 centímetros en el resto de los casos.
Abrir, reformar o cambiar de titular: qué debes revisar
Si tu establecimiento lleva años funcionando, no significa que puedas ignorar cualquier modificación normativa. El CTE contempla las intervenciones en edificios existentes, especialmente cuando se realizan reformas o cambios de uso.
Por eso, si vas a renovar la cocina, modificar la instalación de extracción o tramitar una nueva licencia de actividad, el técnico responsable tendrá que comprobar las condiciones aplicables al establecimiento.
Además, las ordenanzas municipales pueden incorporar requisitos adicionales, por lo que resulta conveniente consultar con el ayuntamiento antes de iniciar las obras. No es lo mismo sustituir un motor averiado por otro equivalente que modificar por completo una instalación de extracción.
Cómo calcular los kW de tu cocina sin equivocarte
Aquí llega una de las dudas más habituales: ¿hay que sumar la potencia de todos los aparatos que tienes en la cocina? No exactamente.
El DB-SI establece criterios específicos para calcular la potencia instalada. Se tienen en cuenta los equipos destinados a preparar alimentos que pueden provocar un incendio, pero no todos computan de la misma manera.
| Equipo | Criterio de cálculo |
| Fogones, planchas, barbacoas y parrillas | Potencia nominal completa |
| Hornos eléctricos | 50 % de su potencia |
| Freidoras y sartenes basculantes | 1 kW por cada litro de capacidad de aceite |
| Frigoríficos y lavavajillas | No computan |
| Máquinas de hielo y calientaplatos | No computan |
| Campanas extractoras | No computan |
La regla de las freidoras merece especial atención. Si tienes dos equipos con una capacidad de ocho litros cada uno, debes contabilizar 16 kW, aunque la potencia eléctrica o de gas indicada en sus placas sea diferente.
Con una plancha y algún otro aparato de cocción, puedes superar fácilmente el límite de 20 kW sin darte cuenta.
Ejemplo de una cafetería pequeña:
- Plancha eléctrica: 4 kW.
- Freidora de seis litros: 6 kW.
- Horno eléctrico de 3 kW: 1,5 kW computables.
Potencia total: 11,5 kW. En este supuesto no se alcanza el umbral de local de riesgo especial por potencia de cocina.
Ejemplo de un bar de tapas:
- Fogón de gas de dos fuegos: 10 kW.
- Plancha a gas: 6 kW.
- Dos freidoras de ocho litros: 16 kW.
Potencia total: 32 kW. En este caso, la cocina se clasifica como local de riesgo especial medio y debe cumplir las exigencias correspondientes, incluido el extractor F400 90.
Estas cantidades sirven para entender el procedimiento, pero el cálculo definitivo debe realizarlo el técnico competente a partir de las características reales de los equipos.
La extinción automática también tiene sus propios límites
Hay otro elemento que conviene tener presente cuando se diseña o reforma una cocina profesional: la extinción en cocinas. Este sistema tiene una función diferente a la del extractor, ya que actúa directamente sobre el fuego que puede originarse en los aparatos de cocción, los filtros y el interior de la campana.
El Código Técnico, en su DB-SI 4, establece cuándo es obligatoria la instalación automática de extinción. Los límites de potencia varían según el uso del edificio:
| Uso del establecimiento | Potencia a partir de la que se exige |
| Bares, restaurantes, comercios y otros usos contemplados | Más de 50 kW |
| Hospitales y residencias de uso residencial público, incluidos hoteles | Más de 20 kW |
La instalación de un sistema automático puede modificar la consideración de la cocina como local de riesgo especial en determinados establecimientos, como bares y restaurantes. Esto puede reducir algunas exigencias relativas a la compartimentación del recinto.
Sin embargo, hay una cuestión que no debes pasar por alto: instalar extinción automática no significa que puedas sustituir un extractor F400 por uno convencional. Las condiciones que debe cumplir el sistema de extracción continúan siendo aplicables.
Qué hace cada equipo cuando las llamas alcanzan la campana
Para entender por qué ambos sistemas tienen funciones diferentes, imagina que el aceite de una freidora se inflama y las llamas llegan hasta los filtros metálicos de la campana, donde se acumulan restos de grasa.
La situación puede complicarse si el fuego alcanza el plénum o se introduce en los conductos. En ese momento, cada instalación tiene una responsabilidad concreta.
| Fase | Sistema de extinción automática | Extractor F400 |
| Inicio del fuego | Detecta el calor y activa la descarga del agente extintor | Mantiene la extracción |
| Llamas en los filtros | Descarga el agente sobre las zonas protegidas | Soporta los gases calientes |
| Después de la activación | Queda pendiente de revisión y puesta de nuevo en servicio | Puede continuar evacuando humos durante el tiempo certificado |
La extinción cocinas actúa sobre el incendio, mientras que el ventilador F400 está preparado para mantener la extracción de humos durante el periodo establecido en su clasificación.
Por tanto, ninguno sustituye al otro. Son instalaciones con objetivos diferentes y deben dimensionarse de acuerdo con las características de cada cocina.
Qué sistema necesitas según los kW instalados
Si todavía tienes dudas, esta distribución permite identificar las principales diferencias entre los distintos escenarios:
| Potencia y uso | Extractor | Extinción automática |
| Hasta 20 kW | Convencional, si cumple las condiciones de la instalación | No obligatoria por el umbral general indicado |
| Más de 20 y hasta 50 kW, bar o restaurante | F400 90 | No obligatoria por el umbral general |
| Más de 50 kW, bar o restaurante | F400 90 | Obligatoria |
| Más de 20 kW, hospital, residencia u hotel | F400 90 | Obligatoria |
El tramo comprendido entre 20 y 50 kW merece especial atención. En un bar o restaurante, superar los 20 kW implica cumplir las condiciones correspondientes a un local de riesgo especial, pero no supone automáticamente que la extinción automática sea obligatoria.
No obstante, disponer de este sistema puede modificar determinadas exigencias de compartimentación, por lo que conviene estudiar ambas instalaciones desde el principio del proyecto.
Qué motor puedes instalar si no superas los 20 kW
No todas las cocinas necesitan equipos preparados para trabajar con humos a 400 °C. Si tu instalación no supera los 20 kW y no existen otras condiciones que obliguen a utilizar un ventilador resistente al fuego, puedes optar por un extractor convencional que cumpla los requisitos de diseño y funcionamiento de la campana.
Una alternativa para determinadas instalaciones de tamaño medio es la caja de ventilación BD 33/33 de 1 CV, un equipo destinado a la extracción convencional de aire en instalaciones de hostelería.
Entre sus características destacan:
- Alimentación monofásica de 230 V, que permite utilizarla sin necesidad de una línea trifásica.
- Caudal de hasta 6.400 m³/h en la configuración indicada con motor de seis polos.
- Motor cerrado con protección IP55.
- Caja con aislamiento termoacústico.
Su elección debe realizarse teniendo en cuenta el caudal necesario, las pérdidas de carga de los conductos y las características de la campana.
Eso sí, hay una limitación fundamental: este equipo no tiene clasificación F400. Está diseñado para trabajar con aire en condiciones normales, no para evacuar humos de incendio a 400 °C durante 90 minutos.
Si tu cocina supera los 20 kW y está sometida a las exigencias correspondientes, no puedes sustituir un ventilador F400 por una caja convencional simplemente porque resulte más económica.
Los errores que pueden complicar la instalación de tu campana
Comprar el primer motor que encaja con las dimensiones de la instalación puede parecer una solución rápida, pero hay varios detalles que debes comprobar antes de realizar el pedido.
Confundir potencia del motor con potencia de cocina. Son conceptos diferentes. Los 20 kW que establece el CTE se refieren a los aparatos de preparación de alimentos computables, no a la potencia eléctrica del extractor.
Pensar que cualquier ventilador industrial sirve. Que un motor tenga un caudal elevado o una construcción robusta no significa que disponga de clasificación F400 90.
Creer que la extinción automática elimina todas las exigencias. Aunque su instalación pueda cambiar la clasificación del recinto en determinados usos, el sistema de extracción debe cumplir sus propias condiciones.
Cambiar un motor certificado por uno convencional. Si la instalación requiere un ventilador F400, elegir un modelo sin esa clasificación puede generar incumplimientos técnicos.
Olvidar los conductos y los filtros. La normativa no se limita al motor. La campana, los recorridos de extracción, los registros de limpieza y los materiales también forman parte de la instalación.
Antes de realizar cualquier compra, reúne las fichas técnicas de tus aparatos de cocción y comprueba la documentación del sistema de extracción existente. Así podrás determinar qué características debe tener el nuevo equipo sin gastar dinero en un motor que no se ajusta a las necesidades del establecimiento.
Una decisión que empieza antes de comprar el motor
La elección del extractor debe formar parte de una revisión completa de la cocina. Si vas a abrir un negocio, reformar el actual o sustituir una instalación averiada, conocer la potencia computable y las exigencias del DB-SI te permitirá tomar decisiones con mayor seguridad.
La clave está en comprobar primero qué necesita tu establecimiento y comprar después el equipo adecuado. Un motor convencional puede ser suficiente en determinadas cocinas, mientras que otras necesitan un ventilador específicamente certificado para trabajar durante un incendio. La documentación técnica y el asesoramiento de un profesional competente serán determinantes para evitar incompatibilidades y problemas durante la tramitación de la actividad.

