¿Qué tipo de fuego apaga un sistema contra incendios de campanas?

¿Qué tipo de fuego apaga un sistema contra incendios de campanas?

En el ámbito de la hostelería profesional, la seguridad contra incendios no es una opción: es una obligación. Entre todos los equipos de protección, los sistemas de extinción automáticos de campanas se han consolidado como la solución más eficaz y confiable frente a incendios derivados de aceites y grasas a altas temperaturas, típicos de restaurantes, hoteles, caterings, dark kitchens y cocinas industriales.

El fuego en una cocina industrial no es un incidente cualquiera: se propaga con velocidad, puede alcanzar temperaturas superiores a los 300 °C y representa un riesgo inmediato tanto para el personal como para la instalación. Por ello, contar con un sistema de sistema de extinción de incendios en campanas extractoras garantiza no solo la seguridad de la cocina, sino también la continuidad del negocio ante situaciones críticas.

Fuegos tipo F: la especialidad de los sistemas de campanas

Los sistemas automáticos de campanas están diseñados específicamente para combatir los fuegos tipo F, aquellos provocados por aceites y grasas vegetales o animales a altas temperaturas. Estos incendios presentan características únicas:

  • Combustión persistente: continúan ardiendo incluso tras retirar la fuente de calor.
  • Riesgo de expansión: salpicaduras de aceite pueden propagar el fuego rápidamente.
  • Regeneración: sin enfriamiento adecuado, las llamas pueden reavivarse.

Por estas razones, un sistema automático de extinción de incendios en cocinas actúa en tres frentes simultáneamente: sofoca la llama, enfría el aceite y previene la reignición, todo ello de forma inmediata y precisa.

Por qué otros extintores no son suficientes

Es habitual pensar que un extintor de polvo ABC o de CO2 puede controlar cualquier incendio en la cocina. Sin embargo, para fuegos tipo F, estos sistemas son ineficaces o incluso peligrosos:

  • El polvo ABC no enfría la grasa, lo que permite que el fuego resurja en segundos.
  • El CO2 desplaza el oxígeno, pero sin refrigeración, la llama vuelve a aparecer rápidamente.

Por eso, es importante saber qué tipo de fuego apaga un sistema contra incendios de campanas: solo el agente químico especializado en saponificación garantiza la extinción segura y duradera.

Agente extintor: la ciencia detrás de la extinción

El corazón de cualquier sistema de campana industrial es su agente extintor líquido, generalmente acetato de potasio o compuestos equivalentes. Este líquido genera un proceso denominado saponificación:

  • Se forma una película jabonosa sobre el aceite.
  • La llama se sofoca de manera instantánea.
  • La temperatura del aceite baja por debajo de su punto de inflamación.
  • Se previene la reignición del fuego.

El resultado es una extinción rápida, limpia y segura, que protege tanto a los profesionales como a la infraestructura de la cocina.

Componentes esenciales de un sistema de extinción en campanas

Un sistema completo y certificado incluye:

  1. Botella presurizada con agente químico: almacena el líquido extintor específico para fuegos tipo F.
  2. Central o panel de control: mecánico o electrónico, supervisa el sistema y activa la descarga.
  3. Detectores térmicos: ubicados sobre la campana y las zonas de cocción para detectar aumentos críticos de temperatura.
  4. Boquillas de descarga: posicionadas estratégicamente sobre freidoras, planchas, fogones y filtros de campana.
  5. Sistema de corte automático: detiene gas, electricidad y extracción para evitar la propagación del fuego.

Funcionamiento paso a paso durante un incendio

Cuando se produce un incendio en la campana, el sistema actúa de manera automática y secuencial:

  1. Detección automática: los sensores térmicos identifican temperaturas críticas.
  2. Activación inmediata: la botella libera el agente químico sobre la zona afectada.
  3. Descarga precisa: las boquillas bañan las superficies críticas de manera controlada.
  4. Saponificación: el agente forma una capa jabonosa que sofoca la llama y enfría el aceite.
  5. Prevención de reignición: la película protectora impide que el fuego vuelva a prender.
  6. Corte de energía: se interrumpe gas, electricidad y extracción para eliminar la fuente del incendio.

Normativa y regulación de los sistemas de campanas

En España, las cocinas profesionales están obligadas a instalar sistemas automáticos en función de criterios como:

  • Potencia instalada en freidoras, planchas o fogones.
  • Uso público de la cocina o alto riesgo por volumen de preparación.
  • Riesgo potencial de incendios graves por aceites y grasas.

La legislación vigente establece estándares de seguridad claros:

  • RIPCI (RD 513/2017)
  • Normas UNE y EN de protección en cocinas

El objetivo es garantizar la seguridad de empleados y clientes, la continuidad del negocio y la reducción de daños materiales y ambientales.

Beneficios clave de los sistemas automáticos de campanas

  • Prevención de incendios devastadores: la mayoría de los incendios en restaurantes comienzan en la zona de cocción.
  • Funcionamiento sin intervención humana: protege incluso cuando el personal está ocupado o ausente.
  • Reducción de daños materiales: actúa en segundos, evitando que el fuego se propague por conductos o superficies cercanas.
  • Cumplimiento de seguros y normativas: imprescindible para inspecciones y pólizas de responsabilidad civil.
  • Protección integral: cubre freidoras, planchas, fogones, filtros de campana y conductos de extracción.

Limitaciones y compatibilidad con otros tipos de fuego

El sistema se centra en fuegos tipo F, pero puede actuar de manera secundaria sobre incendios en materiales combustibles cercanos. No reemplaza extintores específicos como CO₂ (eléctricos), ABC (combustibles sólidos) o espuma convencional, sino que complementa la protección integral de la cocina profesional.

La importancia de un sistema contra incendios de campanas

Un sistema automático de extinción en campanas extractoras es la garantía más eficaz frente a incendios por aceites y grasas a altas temperaturas. Gracias a su agente químico de saponificación, combina extinción, enfriamiento y prevención de reignición con precisión inmediata. En cualquier cocina profesional moderna, contar con este sistema no es solo una recomendación: es una obligación técnica, una inversión en seguridad y una garantía de continuidad de negocio.

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