Del fuego de junio a la ilusión de la reapertura: el bar Transvaal vuelve a encender sus fogones este domingo

Del fuego de junio a la ilusión de la reapertura: el bar Transvaal vuelve a encender sus fogones este domingo. Tres meses de espera para volver a levantar la persiana.

El bar Transvaal, ubicado en la avenida Andalucía, se prepara para recuperar su actividad después de permanecer tres meses cerrado tras el fuego registrado el pasado 26 de junio. El incidente dejó inutilizada buena parte de la cocina y convirtió lo que inicialmente iba a ser un cierre de aproximadamente un mes en una espera mucho más larga, que terminó afectando por completo a la temporada de verano.

La propietaria del establecimiento, Rocío Gómez, afronta la reapertura con la intención de recuperar progresivamente la actividad y dejar atrás unos meses especialmente complicados. El negocio había comenzado el verano con nuevos horarios y carta, pero el cierre interrumpió los planes cuando apenas acababa de arrancar la temporada.

Un jueves de mucho movimiento dentro del establecimiento

A pocos días de volver a abrir sus puertas, el interior del bar registraba un intenso movimiento. Técnicos y trabajadores se encontraban ultimando diferentes tareas para conseguir que el establecimiento estuviera listo para la reapertura del domingo.

Entre los trabajos pendientes estaba la puesta a punto de varias neveras que no habían vuelto a funcionar después de permanecer tres meses paradas. La recuperación de estos equipos se sumaba a las diferentes reparaciones que se han tenido que realizar durante un periodo marcado por los retrasos y las dificultades para coordinar los trabajos.

Las reparaciones se alargaron durante todo el verano

Rocío Gómez explica que todavía mantiene diferencias con la compañía aseguradora por distintos daños ocasionados en el establecimiento. Entre las pérdidas se encuentra la comida almacenada en neveras y congeladores, que quedó inutilizada durante el periodo de cierre.

La propietaria señala además que la llegada del verano complicó todavía más la coordinación con las empresas encargadas de las reparaciones. Los periodos vacacionales y las dificultades para encontrar fechas disponibles hicieron que los trabajos se desarrollaran de forma irregular y que la reapertura se retrasara mucho más de lo previsto inicialmente.

De un mes previsto a tres meses de cierre

La previsión inicial apuntaba a que el establecimiento podría recuperar su actividad aproximadamente un mes después del fuego. Sin embargo, el calendario terminó ampliándose hasta alcanzar tres meses.

La propietaria recuerda que la primera estimación realizada por la perito ya le hizo temer por las consecuencias económicas de permanecer tanto tiempo sin actividad. Finalmente, el cierre se prolongó durante todo el verano y obligó a buscar recursos adicionales para poder afrontar los gastos necesarios antes de regresar al trabajo.

Un préstamo para poder volver a abrir

La cantidad recibida inicialmente del seguro no habría sido suficiente, según explica Rocío, para afrontar todos los costes acumulados durante estos meses. Por este motivo, tuvo que recurrir a un préstamo con el objetivo de financiar parte de los gastos derivados del cierre y de las reparaciones.

Mientras tanto, los trabajadores permanecieron en un ERTE y Rocío y su hijo continuaron como autónomos. La falta de ingresos durante este periodo convirtió cada semana de cierre en una nueva dificultad económica para el negocio y para quienes dependen directamente de su funcionamiento.

Pérdidas de hasta 50.000 euros al mes

El impacto económico del cierre ha sido especialmente elevado. Rocío calcula que las pérdidas se sitúan entre 45.000 y 50.000 euros al mes, tomando como referencia los ingresos obtenidos durante el verano anterior.

El negocio había sido asumido por la actual propietaria en enero de 2025 y, cuando llegó el cierre, ya había alcanzado una dinámica de funcionamiento estable. La interrupción de la actividad durante los meses de verano supuso así dejar atrás una parte importante de los ingresos que estaban previstos para la temporada.

La cocina vuelve a ocupar un papel central

La recuperación del establecimiento también ha requerido poner a punto la zona de cocina y los distintos elementos que forman parte de una instalación hostelera. Dentro de este tipo de espacios, una extinción automática cocina puede utilizarse como solución específica para determinadas zonas de cocción y equipos, de acuerdo con las características de cada instalación.

Los equipos de extracción, entre las instalaciones de la cocina

La cocina profesional del establecimiento requiere también que sus sistemas de extracción funcionen correctamente antes de recuperar el ritmo habitual de trabajo. Una campana extractora industrial está diseñada para gestionar los humos, vapores y partículas generados durante la actividad culinaria, por lo que su funcionamiento forma parte de las instalaciones habituales de una cocina profesional.

El coste de las soluciones para la cocina profesional

Las características del local y de sus instalaciones determinan las soluciones que pueden ser necesarias para recuperar completamente la zona de cocina. En ese sentido, el precio sistema automático de extinción de incendios en cocinas depende de factores como las dimensiones del área, los equipos instalados y las características concretas del sistema que se vaya a colocar.

Otro contratiempo antes de la reapertura

Cuando parecía que el camino hacia la reapertura estaba llegando a su fin, apareció un nuevo problema. Rocío encontró el establecimiento anegado después de que se rompiera un latiguillo situado en el cuarto de baño.

El agua terminó afectando a las puertas del local, que quedaron hinchadas, obligando a afrontar una nueva intervención cuando todavía quedaban tareas pendientes para preparar el regreso de la actividad. Para la propietaria, este episodio fue otro contratiempo dentro de unos meses en los que los problemas se han ido acumulando.

El apoyo del barrio durante los meses más difíciles

Rocío reconoce que el respaldo de su entorno ha sido fundamental para mantener el ánimo durante este periodo. Sus tres hijos han sido una de sus principales fuentes de fuerza, mientras que clientes y vecinos han seguido pendientes de la situación del establecimiento.

Personas vinculadas al barrio también han colaborado con orientación sobre diferentes gestiones. Entre ellas había clientes con conocimientos profesionales que pudieron indicarle cómo afrontar determinados trámites relacionados con la situación del negocio.

El mismo equipo y la misma carta para regresar

La reapertura está prevista para este domingo 27 de septiembre y contará con los mismos trabajadores que formaban parte de la plantilla antes del cierre. El equipo finalizará su periodo de ERTE el sábado y estará preparado para regresar a la actividad al día siguiente.

La carta también será la misma, una decisión con la que el establecimiento pretende recuperar la dinámica que tenía antes del cierre y volver a recibir a sus clientes habituales. Comparte esta entrada y sigue leyendo más reportajes en mundoextintores.es.

El Transvaal afronta una nueva etapa

Después de tres meses sin actividad, el bar Transvaal encara finalmente su regreso. El cierre dejó atrás buena parte del verano y provocó importantes pérdidas económicas, pero también generó un fuerte respaldo por parte del entorno más cercano al establecimiento.

La reapertura supone recuperar un punto de encuentro para los vecinos de la zona y devolver la actividad a un negocio que llevaba meses esperando este momento. El domingo marcará así el comienzo de una nueva etapa para el Transvaal, con el objetivo de recuperar poco a poco la normalidad y mirar hacia los próximos meses con renovadas expectativas.

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *