Cómo proteger un garaje frente a incendios: Medidas y equipos

Cómo proteger un garaje frente a incendios: Medidas y equipos. Qué debes revisar para cumplir los requisitos de seguridad.

Si gestionas un garaje comunitario, un aparcamiento vinculado a un edificio o un parking de cierta superficie, necesitas comprobar que las instalaciones contra incendios cumplen las exigencias aplicables. La ubicación y el número de plazas determinan buena parte de los equipos necesarios, mientras que la configuración del aparcamiento condiciona aspectos como la sectorización, la ventilación y la evacuación.

Reúne la información necesaria para proteger el garaje contra incendio 

Antes de actuar, reúne la documentación del inmueble, consulta la superficie construida y el número de plazas y comprueba si el aparcamiento se encuentra bajo rasante, sobre rasante o integrado en un edificio de otros usos. Con esos datos podrás determinar qué soluciones corresponden al recinto y proteger el garaje contra incendios de acuerdo con sus características y las exigencias aplicables. 

1. Comprueba qué normativa se aplica al aparcamiento

Empieza identificando las características del garaje. Revisa el Código Técnico de la Edificación, especialmente el DB-SI, y comprueba las condiciones relativas a sectorización, evacuación e instalaciones de protección contra incendios. También debes tener presente el RIPCI, aprobado mediante el Real Decreto 513/2017, para las condiciones de instalación y mantenimiento de los equipos.

Error típico: limitar la revisión únicamente al número de plazas.

Si algo falla: solicita una revisión técnica del proyecto o de la documentación existente antes de sustituir o instalar equipos por iniciativa propia.

2. Calcula cuántos equipos necesitas

Determina el número de plazas y distribuye los equipos de forma que cualquier punto del aparcamiento tenga acceso a los medios previstos dentro de las distancias reglamentarias. En los aparcamientos, la dotación de protección mediante extintores debe analizarse atendiendo a los criterios establecidos por el CTE DB-SI, incluyendo la referencia de un equipo por cada 15 plazas y un mínimo de uno por planta cuando resulte aplicable.

No basta con acumular equipos en una única zona. La distribución debe permitir que puedan localizarse y utilizarse con rapidez desde los diferentes recorridos del aparcamiento.

Error típico: instalar todos los equipos junto a la puerta de entrada.

Si algo falla: revisa el plano de distribución y redistribuye los medios para respetar las distancias máximas de recorrido.

3. Selecciona el tipo de extinción adecuado

Una vez calculada la dotación, comprueba qué agentes extintores corresponden a los riesgos existentes. Para los vehículos convencionales pueden emplearse equipos con eficacia adecuada frente a fuegos de las clases contempladas por la normativa, mientras que los cuadros eléctricos y determinadas instalaciones requieren soluciones específicas.

En esta fase debes valorar también la presencia de vehículos eléctricos. La existencia de baterías de ion-litio introduce unas características distintas y puede justificar la incorporación de medios específicamente destinados a este tipo de riesgo.

Error típico: elegir todos los equipos por su tamaño sin analizar el tipo de fuego que deben combatir.

Si algo falla: pide al mantenedor o instalador habilitado que determine la eficacia y el agente adecuados para cada zona.

4. Coloca y señaliza cada extintor correctamente

Comprueba que cada extintor permanece accesible, visible y correctamente señalizado. Evita colocarlo detrás de vehículos, puertas, columnas, armarios u otros elementos que dificulten su localización o utilización.

La instalación debe permitir una intervención rápida y mantener despejado el acceso al equipo. Además, debes revisar periódicamente su estado aparente, la señalización y la ausencia de obstáculos.

Error típico: considerar suficiente que el equipo esté físicamente dentro del garaje.

Si algo falla: elimina los obstáculos, corrige la señalización y solicita una comprobación del conjunto cuando exista cualquier duda sobre su ubicación.

5. Comprueba si necesitas BIE

Analiza ahora si el aparcamiento debe disponer de bocas de incendio equipadas. El CTE DB-SI establece condiciones específicas para estos sistemas y contempla su obligatoriedad en aparcamientos que superan determinados umbrales, entre ellos los que cuentan con más de 100 plazas, además de otros supuestos relacionados con la superficie y las características del edificio.

No confundas la presencia de equipos portátiles con una instalación hidráulica fija. Una BIE requiere red de abastecimiento, presión, caudal, señalización y mantenimiento conforme a las exigencias correspondientes.

Error típico: instalar una BIE sin comprobar previamente las condiciones hidráulicas disponibles.

Si algo falla: encarga un estudio de la instalación para verificar presión, caudal, cobertura y ubicación antes de ponerla en servicio.

6. Revisa la sectorización del garaje

Comprueba que el aparcamiento mantiene la separación exigida respecto a otras zonas del edificio. En determinados supuestos, el aparcamiento constituye un sector de incendio independiente y los elementos separadores deben proporcionar una resistencia al fuego determinada.

Presta especial atención a las puertas, paredes, forjados y pasos de instalaciones. Las puertas que comunican el garaje con otras zonas deben cumplir las prestaciones exigidas y permanecer en condiciones adecuadas de funcionamiento.

Error típico: modificar una pared o abrir un nuevo paso para instalaciones sin comprobar su repercusión sobre la resistencia al fuego.

Si algo falla: solicita una solución técnica que permita recuperar las prestaciones exigidas antes de cerrar definitivamente la actuación.

7. Sella los pasos de instalaciones

Revisa las zonas por las que atraviesan tuberías, cables, conductos y otras instalaciones los elementos separadores. Un pequeño hueco puede comprometer las prestaciones de un cerramiento diseñado para limitar la propagación del fuego y del humo.

Cuando atraviesen tuberías de determinados materiales, pueden ser necesarios sistemas específicos de sellado, como soluciones intumescentes capaces de actuar cuando aumenta la temperatura.

Error típico: rellenar un hueco con materiales convencionales sin acreditar que mantienen la resistencia al fuego requerida.

Si algo falla: sustituye la solución improvisada por un sistema homologado y adecuado al tipo de elemento atravesado.

8. Comprueba la ventilación y extracción de humos

Verifica que el aparcamiento dispone de la ventilación exigible según sus características. En los recintos cerrados, los sistemas de ventilación tienen funciones relacionadas tanto con las condiciones habituales de uso como con la gestión de los humos generados durante un incendio.

Revisa conductos, ventiladores, entradas y salidas de aire y sistemas de control. Si existe extracción mecánica, comprueba que su funcionamiento responde a las especificaciones del proyecto y a las exigencias reglamentarias.

Error típico: revisar únicamente que los ventiladores enciendan.

Si algo falla: solicita una comprobación técnica de caudales, funcionamiento y condiciones de extracción, especialmente cuando se hayan realizado reformas en el aparcamiento.

9. Adapta las instalaciones a los vehículos eléctricos

Si el garaje dispone de puntos de recarga, incorpora esta circunstancia a la revisión. Las baterías de ion-litio presentan características específicas y un incidente puede implicar generación de calor, propagación entre celdas y posibles reactivaciones después de una primera intervención.

Comprueba la ubicación de los cargadores, la instalación eléctrica y los medios disponibles en las zonas de recarga. Según las características del aparcamiento, pueden valorarse sistemas adicionales de detección y otras soluciones técnicas.

Error típico: asumir que los medios diseñados para vehículos convencionales cubren automáticamente todos los riesgos asociados a las baterías.

Si algo falla: solicita una evaluación específica de las zonas de recarga y adapta los medios instalados a las características reales del aparcamiento.

10. Programa el mantenimiento reglamentario

Finaliza la revisión comprobando que todos los equipos cuentan con mantenimiento conforme al RIPCI. En los medios portátiles deben realizarse comprobaciones periódicas de accesibilidad, señalización y estado aparente, además de las operaciones efectuadas por empresas habilitadas en las frecuencias establecidas.

Las BIE, cuando existan, también requieren revisiones específicas de sus componentes, mientras que determinadas operaciones sobre los recipientes y mangueras tienen periodicidades concretas. Conserva la documentación que acredite las actuaciones realizadas.

Error típico: instalar los equipos y no volver a revisar su estado hasta que se produzca una incidencia.

Si algo falla: contacta con una empresa mantenedora habilitada para establecer un calendario de revisiones y corregir las deficiencias detectadas.

Qué debes conseguir al terminar la revisión

Cuando completes todos los pasos, debes disponer de una instalación coherente con las características del aparcamiento: equipos correctamente distribuidos, señalización visible, recorridos despejados, sectorización conservada, ventilación operativa y mantenimiento documentado. Si existen vehículos eléctricos o puntos de recarga, la revisión debe contemplar también las particularidades de esas instalaciones.

La finalidad es que cada elemento cumpla la función que le corresponde y que las modificaciones realizadas en el garaje no hayan reducido las prestaciones exigidas. Ante cualquier reforma, cambio de uso o ampliación, vuelve a comprobar las condiciones aplicables antes de dar por terminada la actuación.

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